Hay marcas que fabrican productos y hay marcas con historia, carácter y principios que no cambian desde hace décadas. Gelimo pertenece al segundo grupo: detrás de cada porción hay años de experiencia, recetas propias, producción moderna y atención al detalle. Hoy la marca lleva sus sabores a consumidores de Europa, Estados Unidos y América Latina, y empieza a escribir un nuevo capítulo en la región.
Del complejo frigorífico a la marca internacional

La historia de la producción comienza en Leópolis, en 1942, cuando se creó un complejo frigorífico de 5.000 m². Al principio la empresa se dedicaba al almacenamiento de productos congelados, pero poco a poco empezó a desarrollar producción propia.
En 1965 se abrió una fábrica de helados sobre esa misma base. El nuevo complejo productivo permitió elevar el volumen a 300 toneladas mensuales: seis veces más que en la etapa inicial de la operación. Fue 1965 el punto de partida de una larga trayectoria, que hoy continúa bajo la marca internacional Gelimo.
Gelimo no es un intento de conservar el pasado sin más. Es la historia de cómo una tradición puede desarrollarse: perfeccionando recetas, incorporando tecnología, experimentando con formatos y entrando en mercados con culturas de consumo muy distintas entre sí.
Un sabor que evolucionó junto con la producción
En 2000 la compañía puso en marcha la producción propia de cobertura. En 2004 comenzó la modernización de la planta, con la instalación de equipos Tetra Pak. Después llegaron los barquillos premium, formatos de postre fuera de lo convencional y nuevas combinaciones de sabor.
En 2010 la empresa implantó los sistemas ISO 9001 e ISO 22000. En 2011, en la feria internacional especializada «Mundo del Helado y del Frío», en Kiev, los productos de ЛІМО recibieron 2 medallas de oro y 6 de plata por calidad, además de 3 medallas de oro por diseño de empaque.
Para 2018 el portafolio había crecido a más de 100 tipos de helado y, para 2023, a más de 150. En 2025 la compañía puso en operación una nueva línea altamente automatizada VOJTA, dedicada a las colecciones premium Velvet y Ge'limo.

Pero nada describe mejor a Gelimo y sus valores que el propio portafolio.
Portafolio Gelimo: del helado tradicional a las combinaciones más audaces

El portafolio internacional de la compañía reúne más de 200 recetas y formatos: paletas, barquillos, vasitos de wafer, sándwiches, multipacks, empaques familiares, sorbetes, productos sin azúcar añadido y opciones sin lactosa. Para el mercado brasileño se conformó un catálogo de 29 productos, organizados en siete líneas principales.
1965 Ice Cream

En el corazón del portafolio está el helado de crema clásico, creado a partir de la tradición de 1965. Es un helado de textura cremosa densa y sabor lácteo intenso. La línea incluye paletas con cobertura de chocolate, barquillos de wafer, sándwiches y multipacks. La receta clásica de la serie lleva leche, mantequilla, leche condensada y azúcar, y el contenido de grasa láctea de los productos de la línea parte del 12%.
1965 Ice Cream es el sabor que conecta generaciones. Para unos remite a la infancia; para otros, se convierte en su nuevo postre europeo favorito.
Velvet

Velvet es la colección emocional de Gelimo, creada para quienes entienden el helado como un postre completo. La línea combina textura cremosa, rellenos expresivos, coberturas de chocolate y contrastes marcados. La compañía tiene un orgullo especial por estos sabores:
- pistacho con relleno de pistacho y pistachos caramelizados,
- chocolate triple, intenso,
- vainilla con caramelo salado,
- sorbete de mango y maracuyá en chocolate blanco con crocante de frambuesa,
- sorbete de cereza y granada con cobertura de chocolate.
Cada sabor está construido como una composición propia. La colección incluye además helados de fresa y vainilla sin azúcar añadido. Velvet se elige con los ojos y se recuerda por el sabor.
Fit y Lacfree
Con respeto por las distintas necesidades y estilos de vida de los consumidores, Gelimo desarrolla un portafolio en el que cada persona encuentra un sabor adecuado. Por eso aparecieron en el catálogo de la marca productos sin azúcar añadido y sin lactosa, sin concesiones en intensidad, cremosidad y sabor.
Big Ice
Big Ice reúne barquillos grandes para quienes no quieren elegir entre tamaño y sabor. Una cáscara de wafer crocante, una porción generosa de helado y combinaciones frutales o de postre convierten a Big Ice en un formato de disfrute autónomo.
Korivka
Korivka es un homenaje a la tradición repostera ucraniana. El helado de dos capas se inspira en el sabor de los caramelos y del dulce de leche cocido, conocido desde la infancia. Es un ejemplo de cómo una memoria gastronómica local puede resultar comprensible y atractiva para consumidores de otros países.
Empaques familiares clásicos y premium
Para familias y grupos más grandes, Gelimo ofrece helado en potes de 500 gramos. En la colección clásica están los helados de leche y de chocolate, además de versiones con salsa de caramelo y de frutos rojos. En la premium, Stracciatella con trozos de chocolate, maní con caramelo salado, sorbete de fresa y mango con maracuyá.
Ese portafolio le permite a la marca ser varias cosas a la vez: tradicional y audaz, familiar e individual, económica y verdaderamente sabrosa.
Producción de ciclo completo

Una de las principales ventajas de Gelimo es el control integral del proceso productivo. La compañía desarrolla recetas propias, produce jarabes, salsas y coberturas, compra directamente frutas y frutos rojos y mantiene laboratorio propio.
El ciclo productivo cubre todo el camino, desde el control de la materia prima láctea y frutal hasta el empaque del producto terminado. Una competencia aparte de la empresa es la fabricación de vasitos de wafer y de otros formatos en wafer.
Cerca del 80% de los equipos tecnológicos de la planta son soluciones Tetra Pak. Es justamente ese sistema el que permite reproducir la calidad del sabor de lote en lote de forma estable.

Calidad confirmada por estándares internacionales
En la industria de alimentos la confianza no se construye solo con una buena historia y un buen sabor. Necesita ser confirmada por procesos transparentes y por una evaluación independiente.

La producción en la que se fabrica Gelimo está certificada bajo los estándares FSSC 22000 y BRCGS. La compañía cumple además con los requisitos Halal, con las normas ISO y con los estándares nacionales de calidad de Ucrania.
FSSC 22000 cubre el sistema de gestión de seguridad alimentaria, mientras que BRCGS es uno de los estándares internacionales más reconocidos entre proveedores de las grandes cadenas minoristas.
El consumidor puede no ver todo ese sistema de control, pero es él el que garantiza la calidad en cada etapa: desde la selección de la materia prima y el cumplimiento de los estándares productivos hasta el almacenamiento y la entrega del helado. Por eso el sabor de Gelimo no empieza en la primera cucharada, sino en la atención a cada detalle mucho antes de ella.
De la primera exportación a los mercados internacionales
La historia exportadora de la compañía comenzó en 2013, por Moldavia. Después los productos llegaron a los mercados de Israel, Azerbaiyán, Georgia, Vietnam y Uzbekistán.
Tras la inclusión de la planta en la lista de exportadores de la Unión Europea, la geografía se amplió. A lo largo de los años, el helado se suministró a Estados Unidos, Reino Unido, Italia, España, Lituania, Letonia, Alemania, Estonia, Polonia, Países Bajos, República Checa, Croacia, Georgia, Vietnam y Bulgaria. Hoy Gelimo Group habla de exportación a más de 19 países.
En 2023 se abrió en Varsovia la oficina europea, que ayudó a fortalecer el trabajo con los mercados de la UE.
América Latina se convirtió en el siguiente gran frente. El proyecto Gelimo Brazil quedó definido en la estrategia internacional de la compañía en 2024, y el sitio oficial de Limo ubica en 2025 los primeros embarques a Brasil y la apertura de representación propia. Ese mismo año la matriz Gelimo se constituyó en Panamá, punto estratégico para el desarrollo posterior en América Central y del Sur.
Hoy los productos Gelimo ya están presentes en Brasil, y la marca sigue ampliando su red de socios, trabajando con cadenas minoristas, supermercados, restaurantes y distribuidores.
Por qué Gelimo interesa a los socios internacionales

Gelimo entra en nuevos mercados no solo como proveedora de helado. La compañía ofrece a sus socios un ecosistema ya estructurado:
- portafolio amplio,
- soporte de marketing,
- distintos rangos de precio y categorías de formato,
- posibilidad de producción bajo marca propia,
- adaptación de recetas y empaques, además de equipos de frío personalizados para puntos de venta.
Detrás de la marca hay sesenta años de experiencia productiva. Pero su estrategia apunta hacia adelante: líneas robotizadas, control de calidad automatizado, reducción del impacto ambiental y desarrollo de producción local en América Latina. Los detalles de esa oferta están reunidos en el área de negocios de la compañía.
La empresa anuncia planes de crear un complejo productivo moderno con capacidad superior a 100 mil toneladas anuales, uso de generación solar, materiales de empaque reciclables y cooperación con proveedores locales de materia prima.
No se trata solo de helado

La fuerza de Gelimo está en conservar lo mejor del pasado y volverlo actual. La tradición de 1965 convive aquí con tecnología moderna, los estándares internacionales de calidad conviven con sabores marcados, y la producción a escala con exportación a 19 países no anula lo esencial: cada porción debe entregar una alegría simple, aquí y ahora.
Hoy la marca comienza un nuevo capítulo de su historia en América Latina. Seguiremos con interés el desarrollo de Gelimo en la región y sus nuevas alianzas, ciudades y logros en el mercado latinoamericano. Porque una marca que sabe reunir experiencia, calidad y emoción tiene todas las condiciones para volverse verdaderamente querida también por aquí.